Asistente en la web
Responde dudas de producto o servicio, orienta al visitante y recoge los datos del interesado para que llegue un lead con contexto en vez de un "hola, información". Trabaja a las tres de la mañana.
Chatbots · Asistentes · Agentes de IA
Para la web, para WhatsApp o para el equipo. Contesta con tu catálogo, tus precios y tus condiciones reales; y cuando no lo sabe, pasa a una persona en vez de inventárselo.
Es un asistente que entiende preguntas escritas en lenguaje normal y responde usando la información real del negocio —catálogo, tarifas, horarios, condiciones, documentación interna—, no una respuesta genérica ni un árbol de botones.
La diferencia con usar ChatGPT está en dos cosas: conoce tus datos y tiene límites. Busca en tu documentación antes de contestar, puede consultar tus sistemas para dar información real, y tiene escrito qué no debe decir ni prometer nunca.
Casi todo el mundo ha discutido alguna vez con un chatbot que no entendía nada. Por eso hay que ganarse esa desconfianza.
Los chatbots tienen mala fama merecida: durante años fueron árboles de botones que devolvían al usuario al punto de partida. Un asistente con IA entiende lo que le escriben, pero eso solo empeora las cosas si contesta con seguridad algo que no es cierto.
Un chatbot que sirve necesita tres cosas: saber de dónde saca lo que dice, saber cuándo callarse y pasar a un humano, y que alguien lea lo que está contestando de verdad las primeras semanas. Lo demás es montar una máquina de decepcionar clientes muy rápido.
Tipos
Responde dudas de producto o servicio, orienta al visitante y recoge los datos del interesado para que llegue un lead con contexto en vez de un "hola, información". Trabaja a las tres de la mañana.
Con la API oficial de WhatsApp Business. Atiende consultas frecuentes, confirma citas y deriva al humano cuando toca. Es el canal donde la gente escribe de verdad.
Responde a la plantilla buscando en la documentación interna: procedimientos, condiciones de cada cliente, histórico. Quita de en medio las preguntas que hoy se resuelven interrumpiendo al que más sabe.
Cuando además de responder tiene que hacer: consultar un pedido, comprobar disponibilidad, agendar en el calendario o crear la ficha en el CRM. Aquí el trabajo está en la integración, no en el chat.
Precio
No pongo tarifa de catálogo, y desconfía de quien la ponga sin preguntarte nada: entre un asistente de preguntas frecuentes y uno que agenda citas y escribe en el CRM hay un abismo de trabajo. Esto es lo que mueve el presupuesto:
| Factor | Sale barato cuando… | Sube cuando… |
|---|---|---|
| Canales | Solo la web | Web + WhatsApp + interno |
| Integraciones | No consulta otros sistemas | Toca CRM, stock o calendario |
| Base de conocimiento | Documentación ya ordenada | Hay que recopilarla y limpiarla |
| Acciones | Solo responde | Además agenda, crea o modifica |
| Volumen | Pocas conversaciones al mes | Miles (sube el consumo de IA) |
| Idiomas | Uno | Varios, con matices por mercado |
El modelo: una puesta en marcha inicial más una cuota mensual que cubre alojamiento, el consumo de los modelos de IA y el mantenimiento. La cifra sale de una llamada de 15 minutos: sin saber qué tiene que hacer el asistente, cualquier número es inventado.
Proceso
Las diez preguntas que más os repiten y qué pasa hoy con ellas. Si el problema real es que nadie contesta el teléfono, a lo mejor no necesitas un chatbot sino otra cosa — y te lo diré.
La parte lenta, casi siempre: catálogo, tarifas, condiciones, preguntas frecuentes. Lo que no esté escrito en algún sitio, el asistente no lo puede saber.
Qué puede decir, qué no promete jamás, cuándo deriva a una persona y con qué tono habla. Esto se aprueba antes de que el asistente hable con nadie.
Se lanza y se leen las conversaciones reales de las primeras semanas: ahí salen las preguntas que nadie había previsto. Con eso se ajusta, y luego mantenimiento.
Preguntas frecuentes
Puesta en marcha más cuota mensual (alojamiento + consumo de IA + mantenimiento). El rango depende de canales, integraciones, tamaño de la documentación y volumen de conversaciones — están detallados en la tabla de arriba. La cifra concreta sale de la llamada.
Un modelo de lenguaje puede inventar, sí. Por eso este no responde de memoria: busca en tu documentación y contesta con lo que encuentra. Lo que no está documentado se deriva a una persona, y hay temas prohibidos por escrito, como comprometer precios o plazos.
Sí, es lo que se llama RAG: tu documentación se indexa y el asistente busca ahí antes de contestar. Cuando cambias la tarifa, se actualiza el índice y cambia la respuesta sin tocar nada más.
ChatGPT no conoce tu catálogo, tus precios ni tu disponibilidad, y no está en tu web ni en tu WhatsApp cuando el cliente pregunta. Esto es un modelo conectado a tus datos y a tus sistemas, con límites sobre lo que puede decir y hacer.
Si el proceso es un trámite cerrado con pasos obligatorios, los botones siguen siendo mejores: son predecibles. Si la gente pregunta cosas variadas y mal formuladas —que es lo normal—, el de botones se atasca y el de IA no.
Días si es de preguntas frecuentes y la documentación está lista. Si tiene que consultar stock, agendar o escribir en el CRM, el plazo lo marcan esas integraciones. Lo lento casi nunca es el chatbot: es reunir y ordenar la información.
Se avisa al usuario de que habla con un asistente y del tratamiento de datos, las conversaciones se guardan en infraestructura tuya o contratada para ti, se minimiza lo que se manda al proveedor del modelo y se firma contrato de encargado de tratamiento.
Siguiente paso
Con las diez preguntas que más os repiten y dónde las reciben tus clientes, te digo en la llamada si un asistente lo resuelve, con qué alcance y qué haría falta.
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